Amor que llevo en la sangre |Parte 1|
Titulo: Amor que llevo en la sangre
Autor: Yeye
Clasificacion del fic: Mayores de 15.
Género: Romance, drama, slash.
Advertencias: Escenas explicitas, relación adulto/menor.
Parejas: Frank Iero y Joseph Way(hijo de Gerard)
Contactenla: Hotel Belle Muerte (yeye)
Mecanica expedida por la autora:
1. Lo hago como recompenza, porq como este ya está escrito, entonces podré subir seguido. No como los otros, muchas saben que ahora estoy escribiendo un libro llamado "Andaluccia" y que escribo fics para practicar, bueno por ahora ando concentrada en mi libro, por eso demoro en subir cosas nuevas.
2. Algunos capitulos serán muy cortos, otras laroas... pero aun así, están buenos. Es un mini-fic
3. Escribo con mucha ficción sólo para evitar que se haga realidad y que dios me tenga un lugar reservado en el cielo. jajaa Soy muy dramatica.
4. Este fic puede causar comas diabeticos, mucha, mucha miel...
5. Espero os guste, de mí con cariño para ustedes.
6. Si alguien resultra trumado, no lean más, no quiero cargar con karmas...
Me presento:
Mi nombre es Barbara Michelle y soy de New York pero desde los 3 años vine a vivir aca a Mexico,
mi proposito al publicar este fic (que no es mio) es solo el de entretenimiento.
contactenme
AMOR QUE LLEVO EN LA SANGRE
PARTE 1
Los rayos del sol golpearon mi rostro a través del grueso vidrio de la ventanilla del cubículo del tren en el que estábamos. Era el segundo tren que tomábamos. Faltaba poco para llegar a nuestro destino. El cual, por nuestra seguridad, al principio le había pedido no me dijera. Por un instante sentí como la luz del sol me estaba dejando ciego, pero al verlo a él sentado en frente mío, con sus ojos fijos sobre mí, me sentí completamente doblegado.
No había dicho una palabra en todo el camino. Sabía que se sentía culpable por lo que estábamos haciendo y yo lo único que podía hacer para liberarlo de su karma era sonreírle, sonrojarme cuando había captado mi sonrisa y estirarle la mano para rozar sus dedos que yacían fríos encima de la mesa. De esta forma lo hacía sentir seguro de mi decisión, de nuestra decisión.
Estábamos sentados frente a frente, con una mesa en el medio, mi laptop encima y sus manos aferradas a una taza de café, en un cubículo privado. No quiso sentarse a mi lado, lo entendía, pero rechazaba mis caricias cada que lo rozaba. No quería pensar que estaba arrepentido por lo que había pasado entre nosotros, por lo que nos deparaba en el futuro juntos, no quería pensar que le había arruinado la vida, ni mucho menos que él pensara que todo era sólo un capricho, de adolescente, mío. Me dolía, me dolía su indiferencia, la forma en la que esquivaba mis ojos, o la forma en la que me miraba de reojo cuando estaba distraído, estaba arrepentido. Lo sentía, lo sentía en el fondo de mi alma y me dolía. Se me contraía el pecho con cada segundo que transcurríamos así. Y ya llevábamos 10 horas en la misma situación.
Tomamos el primer bus en New Jersey hasta llegar a New York. Después cambiamos de tren, en ese instante nos dirigíamos rumbo a Ottawa, donde él ya había rentado un apartamento bajo una identidad falsa. Le agradecí mucho todo el esfuerzo que le había puesto a toda la situación, aunque eso de montar en tren al año 2023 no me parecía nada cómodo. Sin embargo, esos viajes eran discretos, las personas no guardan registros acerca de ellos y yo tenía todos mis papeles en línea para pasar de USA a Canadá sin problema alguno.
- ¿Falta mucho?- pregunté intentando de romper el hielo. Pero él no me regaló ni una mirada, sólo miró su reloj.
-Unas 6 horas- me dijo - ¿Estás cansado?- preguntó con preocupación.
Negué con la cabeza un par de veces y le sonreí cuando por un instante me miró, logrando que sus mejillas se tiñeran de rojo al igual que las mías.
-Si hubiéramos ido en avión, quedarían registros...- intentó explicar.
-Lo sé Frank... no estoy cansado, estoy feliz- le informé con otra sonrisa en mi rostro, después destapé la laptop intentando no incomodarlo más. - ¿Estás arrepentido?- pregunté fingiendo distracción, con mucho miedo.
-No- me cortó de golpe -Nunca...- repuso con desespero -Escúchame bien Jay, nunca pienses que estoy arrepentido.
Entonces, mi alegría se tornó de mil colores. Sentí su mano recorrer mis dedos en una tenue caricia, una caricia que despertó los mas hermosos sentimientos. Lo amo, no puedo evitarlo, lo amo, no me importó la diferencia de edad, no me importó que el mundo se nos viniera encima cuando todos se dieran cuenta, no me importaba ni mi mamá ni mi papá. Lo único que me importaba era que estaba con Frank, estaba con él y pronto estaríamos juntos para siempre. Sin nadie que se interpusiera en ello.
Pero, ¿Pensaría él igual?
- ¿Frank?- intenté llamar su atención pero él cerró los ojos ignorándome.
Sabía que necesitaba tiempo, pero ya le había dado 10 horas,
¿Acaso necesita las 6 que restan del viaje? Bah, no me importa, le daré las horas que necesite, con tal de tenerlo a mi lado por siempre nada me importa.
Hay internet en todo el mundo ahora. Mi laptop se conectó inmediatamente a mi bandeja de entrada, no pude evitar observar los mensajes nuevos. Sabía que le había prometido a Frank que no lo haría, pero quería ver si mis padres ya sabían que había escapado. Pero no había nada, tan sólo cadenas, lo que me hizo pensar que mi decisión había sido la correcta. Inmediatamente después entré a opciones, y encontré lo que había estado buscando. Di clic:
"Desactivar cuenta"
E inmediatamente mi vida quedó reducida a Frank Iero. Lo miré de nuevo, estaba plácidamente dormido, conozco cuando lo hace. Los parpados se le comenzaron a hinchar, los labios se le apretaron, frunció el seño y sus manos yacieron relajadas encima de sus piernas. Sonreí para mis adentros, seguro había estado soñando algo malo. Continué en la laptop, entré a un par de páginas turísticas de Ottawa, marcando los lugares que quería conocer cuando Frank y yo estuviéramos instalados ahí. Al mismo tiempo busqué una tienda de mascotas, había destinado una pequeña suma de mi dinero para regalarle un perro, el primero de muchos. Porque sabía que lo que más iba a extrañar será a su manada de 20 perros.
Pobre, seguro sufre porque sabe que no los volverá a ver.
Pensé comprarle un Golden Retriever, nunca había tenido uno de esos y me había dicho que le gustaría comprar uno. Así que esa sería mi sorpresa. Aproveché y pensé en separarlo vía online, pero desistí porque no podía ingresar mis datos ni realizar ninguna compra. Por lo menos no hasta que cumpliera 18 años. Cuatro años...
Los aguantaré... Si estoy a su lado, los puedo aguantar.
Pensé también en tomar una pequeña siesta, pero entonces recordé como comenzó
todo 3 meses atrás.
Subo proximo cap dependiendo las firmas que me dejen:
10 Firmas-1 semana
15 Firmas-6 dias
20 Firmas-5 dias
25 Firmas-4 dias
30 Firmas-3dias
35 Firmas-2 dias
40 Firmas-1 dia
Espero que les guste, bye!!!!



